Recursos

 VIDEOSCRISTIANOSPALABRASDEVIDADELCIELODIRECTOATUCORAZONGOTITASDELCIELO ADOLECENTESXTREMOSMUJERESENPERFILTRANFORMANDOELMUNDOKAROLINAESDEDIOSDEREGRESOACASAGALERIADEFHOTOSdevocionales.com

Venezuela_1.gifRepublica Dominicana.gifUruguay.gifNicaragua.gifPanama.gifParaguay.gifPeru.gifPortugal.gifPuerto Rico 2.gifItalia.gifJamaica.gifJapon.gifMexico.gifIsrael.gifHonduras.gifGuatemala.gifHaiti.gifHawai.gifGran-Bretana.gifFrancia.gifEstados Unidos.gifEspana.gifChile.gifColombia.gifCosta Rica.gifCuba.gifDinamarca.gifDominica.gifEcuador.gifEl Salvador.gifEl Uruguay.gifCanada.gifBrasil.gifBolivia.gifCosta Rica.gifAlemania.gifEl Salvador.gifArgentina.gif

\\\\ Sirviendo con Gozo y en Victoria \\\\   
 
 
REVOLUCIÓN...

“...sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento...” Rom. 12:2

Hoy más que nunca antes en la historia del cristianismo, tenemos a nuestra disposición la más alta tecnología e infraestructura para cumplir nuestra misión. Podemos enviar invitaciones a nuestras reuniones vía “e-mail” y establecer una pagina en la red para que nos conozcan. Podemos enviar archivos de video o música cristiana en un instante, para compartir las buenas nuevas. Transmitimos programas de radio y televisión que llegan incluso al otro extremo del mundo, en un abrir y cerrar de ojos. Tomamos un avión y en unas pocas horas atravesamos el continente, para cumplir con Congresos y Conferencias. Podemos llevar en una pequeña tarjeta la información suficiente para obtener dinero de un cajero automático. Hacemos llamadas telefónicas desde un pequeño aparato en nuestros bolsillos. Podemos imprimir, con mensajes cristianos, folletos, volantes, periódicos, camisetas, tazas, llaveros... y una infinidad de cosas más, en busca del anhelado sueño de que todo el mundo conozca de Jesús. Y sin embargo, en más ocasiones de las que quisiéramos aceptar, nos vemos rebasados por las circunstancias, por las adversidades, por nuestras propias limitantes, y los resultados no son los que esperamos. Y al final, siempre queda el mismo vacío, la misma inconsistencia golpeándonos el rostro. ¿Cómo puede ocurrir esto con el pueblo de Dios? Se supone que tenemos la autoridad y respaldo del Señor, y sin embargo, no acabamos de mostrarnos como lo que verdaderamente somos: nuevas criaturas en Él, capaces de “trastornar al mundo”, como aquellos apasionados primeros cristianos. (Hch. 17:6)

Tal vez sea el momento de reconsiderar nuestra motivación al realizar la obra de Dios. Tal vez es el tiempo oportuno para pensar un poco acerca de nuestro llamado a desgastar nuestras vidas en Él. Porque creo que ninguno de nosotros podría pararse ante el apóstol Pablo y decirle que es imposible cumplir o que en nuestro tiempo son diferentes las condiciones. En una época en donde el cristianismo era novedad y avanzaba con certeza, Pablo decidió ir aún más allá y sacudirse todos sus años de formación religiosa, a fin de no encontrar obstáculo para servir a Cristo. Y así, de acuerdo al tremendo esfuerzo y pasión de este hombre, el Espíritu del Señor transformó Asia y parte de Europa. Sin teléfonos celulares. Sin aviones. Sin Internet. Sin recursos.

Es que no se trata de tecnología. No se trata de aviones supersónicos, ni de transmisión de datos a hipervelocidad. No se trata de tu dinero o el mío, ni de nuestro talento y habilidades. Siempre se ha tratado de Él, y solo de Él. Es el único que puede levantar un cuerpo sin vida, que puede sanar las heridas, que cura las dolencias más profundas del alma. ¿Qué donde entramos nosotros? Sencillo. El eterno Revolucionario del universo busca apasionados dispuestos a seguirle aún más allá de sí mismos. Es ahí, en lo profundo del corazón rendido, donde se forjan los sueños, donde la creatividad no cesa, donde las fuerzas se multiplican. Es ahí donde el pueblo cristiano se hace notar, y como una consecuencia natural, el ambiente es transformado: lo débil se hace fuerte, la oscuridad da paso a la Luz, las vidas son renovadas. Es que, más que una revolución de métodos, lo que se propone es una revolución de forma de pensar para dar paso a la renovación de nuestro entendimiento, para que los hijos de Dios al fin se den cuenta de quienes son en Él, y de que lo último que necesitamos son los recursos que poseemos ahora. Todo comienza con no sentirnos satisfechos, y querer ir siempre un paso más allá de donde estamos.

Esto es lo que creemos. Esto es lo que buscamos en nuestras vidas, y pretendemos iniciar en las vidas de otros. Creemos que es el tiempo de cambiar, de hacer proezas en Su Nombre, de atrevernos a cumplir nuestros sueños e ir siempre un paso más allá. Es el tiempo para ti también. No lo pienses más. No te conformes con una religión... Revoluciona!! DEJARCOMENTARIOS

 

MAS RECURSOS:

 ¿La Biblia respalda este trabajo?

Amigos buenos

COMO TRATAR CON NUESTROS PADRES 



Dejacomentarios